Memorias de un avatar [Vidas perfectas, 2010]

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Introducción

Lo había intentado en 2007, pero me pareció complicado, tal vez la falta de tiempo, la lentitud de mi conexión a Internet o simplemente no era el momento de experimentar la promesa de la felicidad de una segunda vida.

En 2009 leí un artículo sobre Second Life (SL) en Internet. Lo que parecía una revolucionaria manera de comunicarse, relacionarse y comerciar estaba prácticamente acabada-decía-. Lindens Labs, la empresa creadora del mundo virtual perfecto negaba esto, pero la contundente baja en la cantidad de visitantes confirmaban las sospechas de los analistas: Second Life caía inexorablemente y se estaba convirtiendo en un mundo vacío.

Las multinacionales, tentadas en un principio por la interfaz visual y la promesa de expandirse en este nuevo entorno comercial abandonaban sus locales de venta. Ya casi no había propuestas interesantes para que los usuarios inicien una nueva vida digital. Para colmo de males, nacían las primeras redes sociales y el público se volcaba masivamente a ellas ¿Qué quedaba entonces de Second Life? Decidí comprobarlo personalmente.

Capítulo I

¿Cómo quieres ser?

Luego de unos simples pasos estás dentro de Second Life. Hay que visitar la página, descargar un software (llamado visor) para poder jugar e instalarlo en la computadora.

Al iniciar notas que te diferencias de otros usuarios por tu apariencia. El avatar es la forma, el cuerpo e inclusive la vestimenta que llevas, y los novatos se parecen entre sí, ya que al registrarte tienes la posibilidad de elegir entre pocos avatares diferentes. La vestimenta de los nuevos es muy básica y contrasta con los detalles de las vestimentas de los usuarios más experimentados.

Comunicarte es fácil, solo debes escribir, como en cualquier chat, dentro de una casilla en tu pantalla. Esto que escribes puede ser leído por todos los usuarios que se encuentren a unos 20 metros –virtuales- y tal vez, con alguna frase ingeniosa llames la atención de un usuario experimentado.

Verás que todas las palabras escritas por todos los usuarios cercanos comienzan a aparecer en tu pantalla y si te encuentras en una zona concurrida, la mayoría lo hace en inglés. Muchos avatares solo se comunican con expresiones que carecen de sentido como “WOOOOOO” o “EAAAAAAAA”. Debes interpretarlas como gritos de alegría. Parece que el placer máximo de algunos avatares es estar dentro de una disco emitiendo esos gritos.

Parece que el placer máximo de algunos avatares es estar dentro de una disco emitiendo esos gritos.

Cuando me inscribí seleccioné un avatar de forma humana –pronto descubrirás que las formas de los avatares son muy variadas- de piel morena, delgado y que vestía un traje sport. Me pareció en ese momento divertido.

El nickname o tu apodo es también una parte importante de tu avatar en Second Life. Como al registrarme no estaba muy inspirado solo tipié “Ruben” y seleccioné un apellido latino. “Bernandes” me sonó latino. Los nicknames puedes escribirlos pero los apellidos los seleccionas de una lista predeterminada.

Tu nickname aparece escrito en pantalla sobre tu cabeza, salvo que optes para que permaneza oculto. La mayoría lleva su nickname visible, ya que se dirigirán a vos por tu nickname. También existen Grupos y cuando ingresas a un “SIM” generalmente te llega una invitación para unirte a tal o cual Grupo. Si aceptas el nombre del Grupo aparecerá bajo tu nickname, y con todo ese palabrerío encima andarás de aquí para allá.

Si aceptas el nombre del Grupo aparecerá bajo tu nickname, y con todo ese palabrerío encima andarás de aquí para allá.

Contactos virtuales

Recuerdo las primeras palabras que obtuve al preguntar donde estaba la gente y los maravillosos lugares que prometía Second Life.

Me dirigí a un grupo de unos cuatro avatares que hablaban español. Tres de ellos eran femeninos. Mucho después te preguntarás porqué la mayoría de los avatares en Second Life son femeninos.

-Hola

Mi palabra solitaria se perdió entre tantas líneas de texto que se imprimían en la pantalla. Era una solitaria exclamación en medio de una charla grupal. Si quería obtener respuesta debía impactar de entrada.

-¿Saben donde están las chicas más lindas de Second Life, además de aquí?

-Hola Rubén.

Tamara Miami me contestó. Una gran seguridad me invadió en ese momento.

-¿Qué necesitas?
-Quería saber donde puedo encontrar lugares con más gente, música, diversión. Hace días que camino por playas desiertas.
-¿Quieres ligar chicas?
-Puede ser…
-¿Y tu siendo negro y de traje piensas ligar chicas aquí? jajajajaj
-Opss, no sabía que aquí también existían esas diferencias.
-Ya lo verás guapote.
-¿Y cómo diablos puedo hacer para cambiar mi apariencia?
-Es bastante complicado…¿sabes cambiar tu avatar?
-Ah si supiera! Soy muy nuevo aquí y te lo agradecería si por favor me explicas…
-De dónde eres en RL?
-RL..perdón no entiendo.
-RL, la vida real…
-Ahhh de Argentina, soy argentino…
-Huuuu me encantan los argentinos!!! Son tan dulces!!! ¡Oye ya me caes bien!
-Y vos ¿de donde sos?
-México, DF.
-Ok, encantado Tamara, ¿podrías tomarte unos segundos y explicarme?
-Espera un momento que llamo a un amigo.

“¿Y tu siendo negro y de traje piensas ligar chicas aquí? jajajajaj” Dijo Tamara Miami

En Second Life vas conociendo avatares y si se agradan se añaden como contactos. La lista de contactos puedes verla en pantalla y aparecen destacados los que están conectados en ese momento. Puedes hablar con tus contactos –en privado- sin importar en que parte del mundo virtual se encuentren y con un botón “Ofrecer teletransporte” (TP) invitarlos a que vengan donde estás vos. Si tu contacto acepta, en segundos aparece a tu lado.

Se produjo como un vapor de nubecitas y un avatar alto, con el cuerpo de un humano adicto al fisicoculturismo y de larga cabellera morena apareció frente a nosotros. Era tan alto como Tamara -ambos unos veinte centímetros más que mi avatar- y vestía un saco largo negro -me recordó inmediatamente a Morpheo de la película Matrix-. También llevaba accesorios, cadenas y pulseras, tantos o más que la misma Tamara.

-Ibonano Zun. Dijo Tamara, te presento a un amigo de Argentina.
-Encantado Ruben.
-Encantado Ibonano.
-¿Puedes ayudar al recién llegado, Ibonano?
-Por supuesto, ¿qué necesita?

Ibonano no me miraba. Su avatar solo se dirigía hacia Tamara y aunque las expresiones físicas de los avatares son siempre iguales, pude intuir que me ayudaría solo por complacer a su amiga.

-Dale algo de ropa al chico, mira como va.
-Ok, Tamara.

Ibonano me miró y salieron de sus brazos unas bolas rojas que se dirigieron a mi avatar. Parpadeó en mi pantalla un cartel “Ibonano Zun le entrega un objeto. Si desea aceptarlo haga click en OK.” También estaba la opción “Ignorar”.

Dudé un segundo. Mi experiencia en Internet me había vuelto un desconfiado digital, ya que todo lo que te ofrecen en la red y por lo cual no debes pagar llena de virus tu computadora.

-¡Acepta Rubén! Gritó Tamara.
-Ah, si ¡OK! El grito me distrajo de mis pensamientos, ni lo dudé y acepté.
Ibonano no cesó en enviarme objetos, cinco de manera continua que fui aceptando uno a uno.

-Ahora vas a tu inventario, buscas los objetos que te dió Ibonano y los arrastras hacia ti.

Hecho esto, vi como la forma de mi avatar cambiaba radicalmente. Ya no era el flacucho moreno de segundos antes. Lucía un cuerpo más torneado, cabellos más largos y un conjunto de camisa y pantalones negros. También la postura de mi avatar había cambiado, de una pose rígida con los brazos en jarra, a una parada “mas humana” . La piel morena había sido cambiada por una caucásica y pude ver que ésta no tenía tantos detalles como la de Ibonano, la mía más bien parecía una piel plástica o de cera.

-Ahora estás mucho mejor, muy guapo. Prueba otros, Rubén. Insistió Tamara, no conforme con la primera opción.

Y cada vez que arrastraba una nueva carpeta sobre mi avatar, mi cuerpo y todas sus partes se modificaban.

-Esa es demasiado gay, Rubén! Opinó Tamara y un sonido similar a la risa de un duendecillo digital se oyó por los parlantes de mi compu.  Los avatares también pueden emitir sonidos grabados. Cuando ríen escuchas “JIJIJI”.

Concluida la mutación y según el dudoso gusto de Tamara Miami, mi avatar estaba listo para enfrentar las aventuras de Second Life.

-¿Ya está? Dijo Ibonano.
-¿Le diste todo al chico?
-Ah…
-Complétalo, pobre Rubén o no podrá hacerle el amor a las chicas.
-Tienes razón.

No sabía de qué hablaban en ese momento, hasta que en mi pantalla apareció el último ofrecimiento de Ibonano: “Real Penis with HUD”

Es menester que los avatares en Second Life nacen sin órganos sexuales. Hasta ese momento mi avatar era un eunuco. Y se supone que debes tener un pene para tus relaciones, aún las virtuales. Pronto descubriría a qué se llama exactamente una “relación sexual virtual”.  El punto es que necesitas uno, así que debes obtenerlo, guardarlo en tu inventario y usarlo en el debido momento. Así de complicado es.

Pronto descubriría a qué se llama exactamente una “relación sexual virtual”.

-Ahora sí
-Si, gracias. Respondió Tamara.
-Nos vemos.

Y antes que pudiera yo escribir un “gracias”, Ibonano se elevó del piso, adoptó una posición horizontal y partió volando cual Superman virtual.

En Second Life también te puedes trasladar volando. Pero el común de los avatares se mueve en suelo firme. La experiencia de volar no es muy utilizada. Miles de años caminando hacen que los humanos, aún en la virtualidad, nos comportemos como animales terrestres.

-¿Y ahora donde irás tan guapo?
-No se…por ahí.
-Te paso unos lands, para que te diviertas.

Y Tamara me envió una serie de lands o marcadores de lugares donde supuestamente me divertiría y experimentaría en Second Life.

-Si las chicas te dejan, ¡pasa a verme!
-Ok, así será Tamara

“Tamara Miami le ofrece su amistad a Usted” apareció en mi pantalla. Acepté. Tenía mi primer contacto en Second Life.

-¡Te cuidas! :)
-Gracias Tamara, eres muy amable.
-Por nada, nos vemos.

Tamara desapareció delante de mi avatar dejando un grupo de nubecitas y jamás la volví a ver.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. jajajajajajaja estas plataformas virtuales, son muy divertidas y te permiten tener variedad de formas y colores para que seas un “humano” el mundo virtual esta lleno de gente buena y mala, lo cual hace que tu experiencia en sl sea enriquecedora, a mi el sistema me encanta y hoy 1 año despues de conocerlo y comenzarlo a utilizar me divierto mucho (la diversion va acompañada de $) porque como no, si no tienes L$ no logras dejar de ser “noob”

    1. Berna dice:

      Si es verdad, en SL tampoco te puedes escapar del mercantilismo. Tal vez con un poco de ingenio pasarla bien sin necesidad de gastar l$ es posible.

Tu opinión es bienvenida, ¡anímate a escribir!

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