Dejar de ser

el

actor

Nunca imaginaron conocerse tanto de una manera tan profunda. “Ni mi entorno RL sabe tanto de mi” le decía ella. “Vos conocés muchos de mis secretos. Sabés por ejemplo, si anoche hice el amor” le respondía el. ¿Cómo nos conocemos tanto pero no sabemos quiénes somos? Paradojas de un mundo virtual que propone relaciones nuevas, inéditas en la historia humana. ¿Estamos todos preparados para vivirlas?

Silvia se apresura las tardes a terminar su trabajo rápido, así no se demora en salir, caminar esas tres cuadras de todos los días con las mismas caras de las mismas viejas chotas de siempre y subir al ómnibus que la lleva hasta su barrio, su casa. La última hora se hace interminable y cuando faltan 10 minutos para las cinco, su corazón parece latir más fuerte. Le pasó una vez de regresar todo el viaje pensando que haría si cuando llegaba, no había conexión a internet.

Las relaciones virtuales tienen un componente real. De hecho son una relación real, dentro de un entorno diferente. ¿Cómo se llega a tal profundidad en los sentimientos? Al otro se lo idealiza. Es el mejor compañero, el mejor amante, el que nos escucha. El que nos acompaña. Solo, tu no eres nada; en companía eres la mitad de una institución: la pareja. Las soledades reales son dolorosas. Señor, señora: llegó Internet, llegó el quitapenas que estaban esperando.

Marcelo se conecta a escondidas desde su casa. Su esposa -la real, la que abrió sus reales piernas al parir dolorosamente sus reales hijos- ya lo había enganchado “jugando” en Second Life:

-¿Y eso qué es?
-Otro jueguito…de construcción, así 3D…
Dijo aliviado, ella no había visto ninguna escena íntima de avatares.
-Dejate de joder boludo y poné la mesa.

Para la esposa de Marcelo, los chicos, la cena, el descanso, eran muchísimo más importantes que la fotografía que su marido intentaba sacar de ese SIM que había descubierto. El cenó rápido, Esperó que ella deje todo listo para mañana.

-Yo me voy a dormir, te espero en la cama.
-Ok amor, un beso.

Y la noche de Marcelo se hizo día y su depresión fue desaveneciéndose, en la medida que se conectaban sus amigos, esos de los nombres raros. En la disco tocaba un DJ mexicano, era divertido. Y las chicas, muchas, con sus minifaldas, sus shorts y sus piernas kilométricas, divinas siempre, desbordadaban alegría. Ese era su mundo, sin dudas. Su nuevo mundo.

La soledad es un estado de acidez permanente. Solo lo vas endulzando, con comida, bebida, tabaco, drogas. Hasta que un día descubrís Second Life.

-¿Vos de donde sos?
-Uruguay
-Qué bueno, un amigo viajó a Punta del Este.
-¿Si? que casualidad…

Dejar de estar solo es importante. “Conocer gente” es la muletilla que eligen todos. Buscar coincidencias.
Algo.
El signo del horóscopo chino, si criás caballos, si te casaste en Second Life. Algo siempre es mejor que nada.

-¿Vos rentás acá en SL?
-No. ¿Vos si?
-Si. Por la intimidad viste. Y para abrir cajitas. Total no es tan caro.
-¿Cuánto pagás?
-300 lindens por semana ¿querés conocer mi casa?

Invitamos a compartir nuestra soledad. Las 12 de la noche. La noche está en pañales. Tu mujer te esperaba, arriba. Pero ya se durmió.

Una relación de afecto en Second Life puede nacer en cualquier momento. Luego vendrán las largas sesiones de chat o de voice, conociéndose, intimando, mostrandonos cómo nos gustaría que creyeran que somos. Construyendo un nuevo personaje, la personalidad de la pèrsona que maneja el avatar. Y llegarán dos momentos muy imporantes, vitales en una relación que nació virtual, pero que ya tiene las patas dentro de la fantasía de la realidad: la edad y la foto.

En Second Life se puede ocultar al verdadero usuario. Está protegido por los términos y condiciones y si otro residente revela alguna identidad puede ser sancionado duramente. Es decir: no sabemos con certeza quien está del otro lado del chat. Igual que en la vida real, nunca sabemos qué esconde una sonrisa…o una lágrima.

Un gran escenario. Un gran acting que hemos colaborado en crear, en poner en cartel. Todo para alejar la soledad, esa enemiga íntima. Decidimos todo el tiempo. Alejandro Dolina -el talentoso argentino- escribió que elegir un camino es desechar los otros, es no ir por las otras sendas, las que nos llevarán a finales diferentes.

No se quien sos vos. Pero nos conocemos. Nos conocemos más que con los amigos reales. Así es esta nueva forma de relacionarnos, asi es esta nueva forma de alejar la soledad. Somos cobardes para enfrentarla. Tan cobardes que terminamos ocultos tras la triste sombra de un avatar.

-¿Te gusta mi casa?
-Si, está buena ¿los cuadros los pusiste vos?
-No,  esos vienen con la casa.
-Ahhh, me parecía, los había visto antes.
-Dale click a la bolita rosa y ponete cómoda…
-¿Que querés hacer? jajajjaj

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Bruixa Bernard dice:

    Investigación periodística o confesiones?

    1. Nunca se escribe sobre uno mismo ;)

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